Fármacos simpaticomiméticos o adrenérgicos

Los fármacos simpaticomiméticos, también conocidos como agonistas adrenérgicos, son una clase de medicamentos que imitan o potencian los efectos del sistema nervioso simpático, el cual está controlado por neurotransmisores como la noradrenalina y la adrenalina. Estos fármacos se utilizan para una variedad de propósitos terapéuticos, que van desde el tratamiento de afecciones como el asma y la hipotensión hasta la estimulación del sistema nervioso central en casos de fatiga extrema.

Agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta:

Estos fármacos actúan sobre los receptores adrenérgicos alfa y beta en el cuerpo, y pueden clasificarse en subtipos alfa-1, alfa-2, beta-1 y beta-2. Ejemplos incluyen:

Los agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta son una clase de fármacos que actúan estimulando los receptores adrenérgicos tanto alfa como beta en el cuerpo. Estos fármacos tienen una amplia gama de efectos, que varían según el tipo específico de receptor adrenérgico que activan. Aquí hay algunos ejemplos de agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta y sus indicaciones principales:

Epinefrina (adrenalina):

Indicaciones: Se utiliza para tratar reacciones alérgicas graves (anafilaxia), asma grave, paro cardíaco, asistolia, bradicardia severa, broncoespasmo agudo, hipotensión grave y choque anafiláctico.

Norepinefrina (noradrenalina):

Indicaciones: Se utiliza principalmente en el tratamiento del shock hipotensivo, especialmente en pacientes con hipotensión severa o shock distributivo.

Isoproterenol:

Indicaciones: Se utiliza en casos de bradicardia severa, bloqueo cardíaco completo, asistolia, y en algunas formas de asma y broncoespasmo.

Dobutamina:

Indicaciones: Se utiliza en el tratamiento del shock cardiogénico, insuficiencia cardíaca aguda, y como prueba diagnóstica en la evaluación de la función cardíaca en ciertas condiciones.

Salbutamol (albuterol):

Indicaciones: Se utiliza como broncodilatador de acción rápida en el tratamiento del asma aguda y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Formoterol:

Indicaciones: Se utiliza como broncodilatador de acción prolongada en el tratamiento de mantenimiento del asma y la EPOC.

Administración

La administración de los agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta puede variar según el fármaco específico y la indicación para la que se esté utilizando.

Vía de administración: Los agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta pueden administrarse por diversas vías, que incluyen:

  • Vía intravenosa (IV): Algunos fármacos, como la epinefrina y la norepinefrina, se administran comúnmente por vía intravenosa en situaciones de emergencia, como el tratamiento del shock.
  • Vía subcutánea (SC) o intramuscular (IM): En algunas situaciones, como en el tratamiento de reacciones alérgicas graves, la epinefrina puede administrarse por vía subcutánea o intramuscular.
  • Vía inhalatoria: Los agonistas beta-adrenérgicos selectivos, como el salbutamol y el formoterol, se administran comúnmente por inhalación para el tratamiento del asma y la EPOC.

Dosis y frecuencia: La dosis y la frecuencia de administración variarán según el fármaco específico, la indicación y las características del paciente. Es importante seguir las recomendaciones del médico o las instrucciones del prospecto del medicamento.

Monitorización: Es importante monitorizar de cerca la respuesta del paciente al tratamiento y ajustar la dosis según sea necesario. La monitorización de parámetros como la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno puede ser necesaria en algunos casos.

Efectos secundarios

Los agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta pueden tener una serie de efectos secundarios, que pueden variar según el fármaco específico, la dosis y la vía de administración. A continuación se presentan algunos de los efectos secundarios más comunes asociados con estos medicamentos:

Efectos cardiovasculares:

Efectos respiratorios:

  • Temblor.
  • Nerviosismo.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.
  • Cefalea (dolor de cabeza).
  • Mareos.
  • Sudoración.
  • Náuseas.
  • Vómitos.

Efectos metabólicos:

  • Hiperglucemia (aumento de los niveles de glucosa en sangre), especialmente en pacientes diabéticos.
  • Hipopotasemia (bajos niveles de potasio en sangre), especialmente con el uso prolongado de agonistas beta-adrenérgicos.

Efectos oculares:

  • Midriasis (pupilas dilatadas).
  • Glaucoma agudo de ángulo cerrado en pacientes predispuestos.

Efectos sobre el sistema gastrointestinal:

  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Sequedad de boca.

Efectos sobre el sistema urinario:

Retención urinaria, especialmente en pacientes con hipertrofia prostática o trastornos del vaciado vesical.

Reacciones alérgicas: En casos raros, pueden ocurrir reacciones alérgicas graves, como urticaria, angioedema o anafilaxia, especialmente con el uso de epinefrina.

Interacciones

Bloqueadores beta: La combinación de agonistas beta-adrenérgicos con bloqueadores beta puede disminuir los efectos terapéuticos de ambos fármacos y aumentar el riesgo de efectos secundarios cardiovasculares, como bradicardia y hipotensión.

Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): Los IMAO pueden potenciar los efectos de los agonistas adrenérgicos y aumentar el riesgo de hipertensión severa, crisis hipertensiva y otras reacciones adversas graves.

Antidepresivos tricíclicos: Los antidepresivos tricíclicos pueden potenciar los efectos de los agonistas adrenérgicos y aumentar el riesgo de taquicardia, hipertensión y otros efectos cardiovasculares adversos.

Inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS): La combinación de agonistas adrenérgicos con ISRS puede aumentar el riesgo de síndrome serotoninérgico, una condición potencialmente grave que puede causar síntomas como fiebre, sudoración, confusión, agitación, taquicardia y convulsiones.

Digoxina: Los agonistas beta-adrenérgicos pueden aumentar la sensibilidad del corazón a los efectos de la digoxina, lo que aumenta el riesgo de arritmias cardíacas y toxicidad por digoxina.

Anestésicos inhalados: La administración concomitante de agonistas beta-adrenérgicos y anestésicos inhalados puede aumentar el riesgo de arritmias cardíacas y efectos cardiovasculares adversos.

Medicamentos que afectan el potasio sérico: Los agonistas beta-adrenérgicos pueden aumentar la excreción de potasio y aumentar el riesgo de hipopotasemia cuando se utilizan concomitantemente con diuréticos ahorradores de potasio, corticosteroides o laxantes.

Otros simpaticomiméticos: La combinación de agonistas de receptores adrenérgicos alfa y beta con otros simpaticomiméticos, como los descongestionantes nasales o los broncodilatadores, puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares y otros efectos secundarios.

Anfetaminas y derivados:

Las anfetaminas y sus derivados son una clase de fármacos estimulantes del sistema nervioso central que actúan principalmente aumentando la liberación y/o disminuyendo la recaptación de neurotransmisores como la dopamina, la noradrenalina y la serotonina en el cerebro. Estos medicamentos tienen varias indicaciones terapéuticas y también pueden ser utilizados de manera recreativa debido a sus efectos estimulantes.

Anfetamina: Es el compuesto prototipo de la clase de las anfetaminas. Fue desarrollada originalmente como un medicamento para tratar la narcolepsia y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), pero también se ha utilizado fuera de indicación para aumentar el rendimiento cognitivo y como supresor del apetito.

Metanfetamina: Es una forma más potente y de acción más prolongada de la anfetamina. Se utiliza médicamente en el tratamiento de la narcolepsia y el TDAH, pero también puede ser utilizada ilícitamente como una droga recreativa debido a sus efectos euforizantes y estimulantes.

Dextroanfetamina (dextroanfetamina): Es un isómero de la anfetamina que se utiliza principalmente en el tratamiento del TDAH y la narcolepsia.

Metilfenidato: Aunque no es una anfetamina, el metilfenidato es otro estimulante del sistema nervioso central ampliamente utilizado en el tratamiento del TDAH y, en menor medida, en el tratamiento de la narcolepsia.

Administración

La administración de anfetaminas y sus derivados varía según el fármaco específico, la formulación y la indicación para la que se estén utilizando.

Vía de administración: Las anfetaminas y sus derivados pueden administrarse por vía oral, intravenosa, intramuscular o incluso por inhalación, dependiendo de la formulación del fármaco y la situación clínica del paciente. La vía oral es la más común para la administración de anfetaminas en forma de tabletas o cápsulas.

Dosis y frecuencia: La dosis y la frecuencia de administración variarán según el fármaco específico, la indicación y las características del paciente. Es importante seguir las recomendaciones del médico o las instrucciones del prospecto del medicamento. La dosis inicial y la titulación gradual pueden ser necesarias para minimizar los efectos secundarios y optimizar la respuesta terapéutica.

Instrucciones de administración: Se deben seguir las instrucciones específicas de administración proporcionadas por el médico o indicadas en el prospecto del medicamento. Esto puede incluir tomar el medicamento con o sin alimentos, evitar la administración cerca de la hora de acostarse para prevenir el insomnio, y evitar la interrupción brusca del tratamiento para prevenir síntomas de abstinencia.

Monitorización: Es importante monitorizar de cerca la respuesta del paciente al tratamiento y ajustar la dosis según sea necesario. La monitorización de parámetros como la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el estado de ánimo y el rendimiento cognitivo puede ser necesaria en algunos casos.

Duración del tratamiento: La duración del tratamiento con anfetaminas y sus derivados dependerá de la indicación clínica y la respuesta individual del paciente. En general, se recomienda utilizar estos medicamentos a corto plazo y bajo supervisión médica para minimizar el riesgo de efectos adversos y dependencia.

Efectos secundarios

Efectos cardiovasculares:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia).
  • Aumento de la presión arterial (hipertensión).
  • Palpitaciones.
  • Arritmias cardíacas.

Efectos sobre el sistema nervioso central:

  • Nerviosismo.
  • Agitación.
  • Insomnio.
  • Mareos.
  • Temblor.
  • Cefalea (dolor de cabeza).
  • Ansiedad.
  • Cambios en el estado de ánimo, incluyendo irritabilidad y euforia.
  • Psicosis, especialmente con el uso prolongado o en dosis altas.

Efectos gastrointestinales:

  • Sequedad de boca.
  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas.
  • Dolor abdominal.
  • Estreñimiento o diarrea.

Efectos metabólicos:

  • Pérdida de peso.
  • Anorexia.
  • Hiperglucemia (aumento de los niveles de azúcar en sangre).
  • Hipopotasemia (bajos niveles de potasio en sangre).

Efectos sobre el sistema respiratorio:

  • Dificultad para respirar.
  • Tos.
  • Broncoespasmo en pacientes susceptibles.

Efectos sobre la piel:

  • Sudoración excesiva.
  • Picazón.
  • Erupciones cutáneas.

Efectos sobre el sistema genitourinario:

Síntomas de abstinencia: Pueden ocurrir síntomas de abstinencia cuando se interrumpe bruscamente el uso de anfetaminas después de un uso prolongado, que pueden incluir fatiga, depresión, ansiedad, irritabilidad, aumento del apetito y sueño excesivo.

Interacciones

Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): La combinación de anfetaminas y derivados con IMAO puede aumentar el riesgo de hipertensión severa, crisis hipertensiva y reacciones serotoninérgicas graves, como el síndrome serotoninérgico.

Antidepresivos tricíclicos: La administración concomitante de anfetaminas y antidepresivos tricíclicos puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos, como taquicardia, hipertensión y arritmias.

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): La combinación de anfetaminas con ISRS puede aumentar el riesgo de síndrome serotoninérgico, una condición potencialmente grave que puede causar síntomas como fiebre, sudoración, confusión, agitación, taquicardia y convulsiones.

Bloqueadores beta: La administración concomitante de anfetaminas y bloqueadores beta puede disminuir los efectos terapéuticos de ambos fármacos y aumentar el riesgo de hipotensión y bradicardia.

Medicamentos que afectan el pH gástrico: Los medicamentos que modifican el pH gástrico, como los antiácidos y los inhibidores de la bomba de protones, pueden alterar la absorción de anfetaminas y reducir su eficacia.

Anestésicos inhalados: La combinación de anfetaminas con anestésicos inhalados puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos, como arritmias cardíacas y taquicardia.

Sustancias que aumentan la liberación de catecolaminas: La combinación de anfetaminas con otras sustancias estimulantes, como la cafeína o la cocaína, puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos y toxicidad.

Condiciones médicas preexistentes: Las anfetaminas y sus derivados pueden empeorar ciertas condiciones médicas, como trastornos cardíacos, hipertensión, trastornos convulsivos, trastornos de ansiedad y trastornos psiquiátricos.

Agentes agonistas alfa-adrenérgicos selectivos:

Los agentes agonistas alfa-adrenérgicos selectivos son una clase de medicamentos que actúan específicamente sobre los receptores adrenérgicos alfa en el cuerpo. Estos fármacos tienen afinidad por los receptores alfa-1 adrenérgicos, y su actividad produce efectos como la vasoconstricción y el aumento de la presión arterial. Algunos ejemplos de agentes agonistas alfa-adrenérgicos selectivos incluyen:

Fenilefrina: Se utiliza principalmente como descongestionante nasal para aliviar la congestión nasal debido a resfriados, alergias u otras afecciones sinusales. Actúa produciendo constricción de los vasos sanguíneos en la mucosa nasal, lo que reduce la inflamación y la congestión nasal.

Midodrina: Se utiliza en el tratamiento de la hipotensión ortostática, una condición en la cual la presión arterial cae bruscamente al ponerse de pie. La midodrina actúa aumentando la presión arterial al inducir vasoconstricción periférica, lo que ayuda a mejorar el flujo sanguíneo hacia el corazón y el cerebro.

Oximetazolina: Similar a la fenilefrina, la oximetazolina se utiliza como descongestionante nasal para aliviar la congestión nasal temporal debido a resfriados, alergias u otras afecciones sinusales. Actúa produciendo vasoconstricción en la mucosa nasal, lo que reduce la inflamación y la congestión nasal.

Administración

Vía de administración: Los agentes agonistas alfa-adrenérgicos selectivos pueden administrarse por vía oral, tópica o, en algunos casos, por vía intravenosa. La elección de la vía de administración dependerá del fármaco específico y de la indicación para la que se esté utilizando.

Dosis y frecuencia: La dosis y la frecuencia de administración variarán según el fármaco específico, la indicación y las características del paciente. Es importante seguir las recomendaciones del médico o las instrucciones del prospecto del medicamento. La dosis inicial y la titulación gradual pueden ser necesarias para minimizar los efectos secundarios y optimizar la respuesta terapéutica.

Instrucciones de administración: Se deben seguir las instrucciones específicas de administración proporcionadas por el médico o indicadas en el prospecto del medicamento. Esto puede incluir tomar el medicamento con o sin alimentos, evitar la administración cerca de la hora de acostarse para prevenir el insomnio, y evitar la interrupción brusca del tratamiento para prevenir síntomas de abstinencia.

Monitorización: Es importante monitorizar de cerca la respuesta del paciente al tratamiento y ajustar la dosis según sea necesario. La monitorización de parámetros como la presión arterial, la frecuencia cardíaca y los niveles de glucosa en sangre puede ser necesaria en algunos casos.

Duración del tratamiento: La duración del tratamiento con agentes agonistas alfa-adrenérgicos selectivos dependerá de la indicación clínica y la respuesta individual del paciente. En general, se recomienda utilizar estos medicamentos a corto plazo y bajo supervisión médica para minimizar el riesgo de efectos adversos y dependencia.

Efectos secundarios

Efectos cardiovasculares:

  • Hipertensión arterial: Los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos pueden aumentar la presión arterial debido a su capacidad para inducir vasoconstricción.
  • Taquicardia: Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Palpitaciones: Sensación de latidos cardíacos rápidos e irregulares.
  • Arritmias cardíacas: Alteraciones en el ritmo cardíaco, como latidos cardíacos irregulares o rápidos.

Efectos sobre el sistema nervioso central:

  • Mareos: Sensación de desequilibrio o vértigo.
  • Cefalea: Dolor de cabeza.
  • Temblor: Movimientos involuntarios y rítmicos de partes del cuerpo.
  • Nerviosismo o ansiedad: Sensación de inquietud o preocupación excesiva.

Efectos gastrointestinales:

  • Náuseas y vómitos: Malestar estomacal y sensación de necesidad de vomitar.
  • Sequedad de boca: Sensación de boca seca y falta de saliva.

Efectos sobre el sistema respiratorio:

  • Dificultad para respirar: Sensación de falta de aire o dificultad para respirar.
  • Congestión nasal: Bloqueo o obstrucción de las vías nasales.

Efectos oftalmológicos:

  • Visión borrosa: Pérdida de claridad visual o dificultad para enfocar correctamente.
  • Midriasis: Dilatación excesiva de las pupilas.

Efectos sobre el sistema genitourinario:

Retención urinaria: Dificultad para orinar o retención de orina.

Interacciones

Bloqueadores beta-adrenérgicos: Pueden antagonizar los efectos de los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos, lo que puede reducir su eficacia para aumentar la presión arterial y provocar una respuesta hipotensora.

Antidepresivos tricíclicos: La combinación con antidepresivos tricíclicos puede aumentar el riesgo de hipotensión ortostática y otros efectos cardiovasculares adversos debido a la acción aditiva sobre el sistema nervioso central y los receptores adrenérgicos.

Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): Los IMAO pueden potenciar los efectos de los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos, lo que puede aumentar el riesgo de hipertensión y crisis hipertensiva.

Anestésicos inhalados: La combinación con anestésicos inhalados puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos, como hipotensión y arritmias cardíacas.

Medicamentos antihipertensivos: Pueden potenciar los efectos hipotensores de los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos, lo que puede resultar en una reducción excesiva de la presión arterial y síntomas de hipotensión.

Medicamentos que afectan el metabolismo de las catecolaminas: Los agentes que afectan el metabolismo de las catecolaminas, como los inhibidores de la recaptación de noradrenalina, pueden interactuar con los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos y aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos.

Alcohol: El consumo de alcohol puede potenciar los efectos hipotensores de los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos, lo que puede aumentar el riesgo de mareos, desmayos y otros efectos secundarios.

Otros fármacos que afectan el sistema nervioso central: Los sedantes, hipnóticos, analgésicos opioides y otros medicamentos que afectan el sistema nervioso central pueden interactuar con los agonistas alfa-adrenérgicos selectivos y aumentar el riesgo de efectos secundarios sedantes o cardiovasculares.

Agentes agonistas beta-adrenérgicos selectivos:

Los agentes agonistas beta-adrenérgicos selectivos son una clase de medicamentos que actúan específicamente sobre los receptores beta-adrenérgicos en el cuerpo. Estos fármacos tienen afinidad por los receptores beta-1 adrenérgicos y/o los receptores beta-2 adrenérgicos, y su actividad produce una variedad de efectos dependiendo del tipo de receptor afectado. Algunos ejemplos de agentes agonistas beta-adrenérgicos selectivos incluyen:

Albuterol (salbutamol): Se utiliza principalmente como broncodilatador en el tratamiento del asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Actúa principalmente sobre los receptores beta-2 adrenérgicos en los músculos bronquiales, lo que resulta en la relajación de las vías respiratorias y la mejora del flujo de aire hacia los pulmones.

Metoprolol: Es un bloqueador beta selectivo que se utiliza en el tratamiento de la hipertensión, la angina de pecho, y la insuficiencia cardíaca. Actúa principalmente sobre los receptores beta-1 adrenérgicos en el corazón, lo que resulta en una disminución de la frecuencia cardíaca y la fuerza de contracción cardíaca.

Atenolol: Similar al metoprolol, el atenolol es un bloqueador beta selectivo que se utiliza en el tratamiento de la hipertensión, la angina de pecho y la prevención de ataques cardíacos. Actúa principalmente sobre los receptores beta-1 adrenérgicos en el corazón para reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Formoterol: Se utiliza como broncodilatador en el tratamiento del asma y la EPOC. Actúa principalmente sobre los receptores beta-2 adrenérgicos en los músculos bronquiales, produciendo relajación y mejora del flujo de aire hacia los pulmones.

Administración

Vía de administración: Los agentes agonistas beta-adrenérgicos selectivos pueden administrarse por vía oral, inhalatoria, intravenosa o incluso por vía tópica, dependiendo del fármaco específico y la indicación terapéutica. La vía de administración más comúnmente utilizada para los agonistas beta-adrenérgicos inhalados es la inhalatoria, ya que permite una acción rápida y directa sobre los receptores beta-2 adrenérgicos en los pulmones.

Dosis y frecuencia: La dosis y la frecuencia de administración variarán según el fármaco específico, la indicación y las características del paciente. Es importante seguir las recomendaciones del médico o las instrucciones del prospecto del medicamento. La dosis y la frecuencia pueden variar desde una administración de dosis única hasta varias veces al día, dependiendo de la gravedad de la enfermedad y la respuesta individual del paciente.

Instrucciones de inhalación: En el caso de los agentes beta-adrenérgicos inhalados, es importante seguir las instrucciones de inhalación proporcionadas por el médico o indicadas en el prospecto del medicamento. Esto puede incluir el uso de un inhalador de dosis medida (MDI) con o sin un espaciador, o un nebulizador para administrar el medicamento de manera adecuada y garantizar una inhalación efectiva.

Monitorización: Es importante monitorizar de cerca la respuesta del paciente al tratamiento y ajustar la dosis según sea necesario. La monitorización de parámetros como la función pulmonar, la frecuencia cardíaca y la presión arterial puede ser necesaria en algunos casos para evaluar la eficacia y seguridad del tratamiento.

Duración del tratamiento: La duración del tratamiento con agentes agonistas beta-adrenérgicos selectivos dependerá de la indicación clínica y la respuesta individual del paciente. En general, se recomienda utilizar estos medicamentos a corto plazo y bajo supervisión médica para minimizar el riesgo de efectos adversos y maximizar los beneficios terapéuticos.

Efectos secundarios

Efectos cardiovasculares:

  • Taquicardia: Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Palpitaciones: Sensación de latidos cardíacos rápidos e irregulares.
  • Hipertensión arterial: Aumento de la presión arterial.
  • Arritmias cardíacas: Alteraciones en el ritmo cardíaco, como latidos cardíacos irregulares o rápidos.
  • Angina de pecho: Dolor o molestias en el pecho debido a una reducción del flujo sanguíneo al corazón.

Efectos sobre el sistema nervioso central:

  • Temblores: Movimientos involuntarios y rítmicos de partes del cuerpo.
  • Ansiedad o nerviosismo: Sensación de inquietud o preocupación excesiva.
  • Mareos o vértigo: Sensación de desequilibrio o giro.
  • Cefalea: Dolor de cabeza.

Efectos sobre el sistema respiratorio:

  • Tos: Irritación en la garganta y las vías respiratorias.
  • Disnea: Sensación de dificultad para respirar.
  • Broncoespasmo paradójico: Contracción involuntaria de los músculos bronquiales, lo que puede empeorar la dificultad respiratoria.

Efectos metabólicos:

  • Hipoglucemia: Reducción de los niveles de glucosa en sangre, especialmente en pacientes con diabetes.
  • Hipopotasemia: Bajos niveles de potasio en sangre.

Otros efectos:

  • Náuseas y vómitos: Malestar estomacal y sensación de necesidad de vomitar.
  • Boca seca: Sensación de sequedad en la boca.
  • Visión borrosa: Pérdida de claridad visual o dificultad para enfocar correctamente.

Interacciones

Bloqueadores beta-adrenérgicos: Pueden antagonizar los efectos de los agonistas beta-adrenérgicos selectivos, lo que puede reducir su eficacia para aumentar la frecuencia cardíaca y mejorar la función pulmonar.

Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO): Los IMAO pueden potenciar los efectos de los agonistas beta-adrenérgicos selectivos, lo que puede aumentar el riesgo de hipertensión y crisis hipertensiva.

Antidepresivos tricíclicos: La combinación con antidepresivos tricíclicos puede aumentar el riesgo de hipotensión y arritmias cardíacas debido a la acción aditiva sobre el sistema nervioso central y los receptores adrenérgicos.

Inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS): Los ISRS pueden aumentar el riesgo de hipertensión y síndrome serotoninérgico cuando se combinan con agonistas beta-adrenérgicos selectivos, especialmente en dosis altas.

Antihipertensivos: Pueden potenciar los efectos hipotensores de los agonistas beta-adrenérgicos selectivos, lo que puede resultar en una reducción excesiva de la presión arterial y síntomas de hipotensión.

Anestésicos inhalados: La combinación con anestésicos inhalados puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos, como hipotensión y arritmias cardíacas.

Otros estimulantes del sistema nervioso central: La combinación con otros estimulantes, como la cafeína o las anfetaminas, puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares adversos, como taquicardia y hipertensión.

Corticosteroides: Pueden potenciar los efectos metabólicos de los agonistas beta-adrenérgicos selectivos, como la hiperglucemia y la hipopotasemia.

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